CATEDRAL SANTIAGO APOSTOL DE GUATEMALA
REV. P. JUAN ANTONIO MENDEZ
Abril 16, del año de Nuestro Señor 2002.
PROPUESTA DE PLANEACION DEL TRABAJO PARROQUIAL.
INTRODUCCION.
Planear no significa fabricar planes, sino promover y desencadenar un proceso de participación que permita tomar decisiones, siguiendo un método de planificación. El método por lo general, muestra un camino a seguir, una serie de pasos lógicamente articulados.
Nosotros proponemos un método participativo, formativo y consensual. Este método reconoce que la sabiduría está en todos los participantes de la planeación, reconoce que la comunidad tiene capacidad de discernimiento y de transformar su realidad.
Este método promueve la participación de todos los grupos de la iglesia, reconociendo que todos los ministerios de la iglesia son importantes y necesarios para el desarrollo de la misma a fin de que logre su autonomía y autogestión.
Este método evita la discriminación, las decisiones y ejecuciones impuestas, y hace que todos sean responsables del éxito de la misión de la Iglesia porque hay participación en las decisiones, en la ejecución y en los resultados.
I. JUSTIFICACION DE LA PROPUESTA DE PLANIFICACION.
A. Importancia de la Planificación.
La planificación es un factor clave para el desarrollo de una empresa, incluso las de carácter espiritual. Planificar equivale a visualizar el futuro que se quiere construir. Es pensar de antemano qué vamos a hacer, cómo vamos a hacerlo y para que vamos a hacerlo. Por tanto:
1) Cuanto más claro veamos hacia donde queremos llegar y lo que queremos alcanzar, más motivación tendremos para realizar el trabajo.
2) Cuanto menos recursos tenemos, más necesitamos planificar para no desperdiciar los pocos recursos de que disponemos, sean estos materiales, financieros, humanos, materiales, etc.
3) Cuanto más difícil sean nuestros problemas, más necesitamos planificar para hacer frente a situaciones complejas porque se requiere responder con acciones acertadas.
B. Factores que deben tomarse en cuenta.
Hay factores de orden sociológico, teológicos y pastoral que justifican la planificación de la tarea eclesial.
1) Factores de orden sociológico:
a. La realidad del contexto social.
La iglesia está insertada en una realidad en la que los seres humanos viven relaciones complejas y algunas veces conflictivas. Las personas experimentan diferentes tipos de problemas y necesidades. Esta realidad con todos sus pormenores implica que la iglesia está llamada a dar un testimonio fiel al evangelio, a dar respuesta al pueblo que necesita su mensaje y su práctica.
b. La necesidad de socialización.
Tanto a nivel internacional como a nivel nacional existe la tendencia a buscar la solución a los problemas mediante el mecanismo de la concertación y una amplia participación. Los problemas y necesidades de unos inciden en la vida de los otros, tomando así un carácter colectivo y por lo tanto, exigiendo una acción conjunta.
2) Factores de orden teológico.
a. Urgencia de comunión.
La Biblia nos presenta la imagen de un Dios Trinitario, de un Dios que es comunión y, que ha creado al hombre y a la mujer a su imagen y semejanza (Gn. 1:26-27). Este principio de comunión fue quebrantado por el egoísmo y ambición del ser humano (Gn. 3:15-19) pero Dios ha decidido reconciliar todas las cosas en Cristo Jesús (2 Cor. 5:11-19), quien oró y trabajó para que todos vivamos en comunión (Jn. 17:21-23), como señal y promotora del reinado de Dios (Mateo 6:33).
b. Urgencia de participación.
La Iglesia es considerada Cuerpo de Cristo presente en el mundo para ser luz y sal del mundo, para servir en el mundo. Todos los cristianos somos miembros, diferentes unos de otros, avivados por el mismo Espíritu (1 Cor. 12:12-31). Como miembros del cuerpo de Cristo participamos y promovemos la participación de todos a sostener la vida y a construir una nueva sociedad que sea reflejo de Dios, quien es Comunión, construir una sociedad en que haya signos del Reino de Dios. Esta promoción del Reino de Dios implica conversión personal y colectiva (2 Crón. 7:14). Los cristianos estamos llamados a buscar la conversión personal y a trabajar para promover la conversión de los pueblos al reino de Dios, orientándolos hacia los objetivos de ese Reinado de Dios.
3) Factores de orden pastoral.
a. Pastoral encarnacional.
La Iglesia tiene la misión de actualizar la práctica pastoral de Jesús de Nazaret, el Hijo de Dios, quien se encarnó tomando cuerpo de niño pobre y humilde, en una cultura y un pueblo determinado (Jn. 1:1.14.18). Jesús afirmó: ¨El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres;… a predicar el año agradable del Señor¨ (Lc. 4:18-19). Dicho de otra manera, Jesucristo realizó una pastoral encarnada en los problemas y necesidades físicas, materiales y espirituales de su pueblo. Por tanto, la Iglesia debe asumir todas las realidades humanas y realizar su misión de hacer discípulos de Jesucristo (Mt. 28:19-20).
b. Pastoral integrada.
El ser humano no es un ser divisible. En el pensamiento hebreo, en el cual están las raíces del cristianismo, el hombre era considerado como un todo; sin embargo, hay textos bíblicos en el Nuevo Testamento que al parecer enseñan lo contrario dando la idea de que el hombre tiene cuerpo y alma, o cuerpo alma y espíritu; este modo de entender al ser humano tiene su influencia de el pensamiento griego. Lo cierto es que Dios tiene interés y ama al ser total. Según la Biblia, Dios y el ser humano se mueven en los diferentes ambientes de la vida: lo económico, lo social, lo político, lo religioso; dicho de otra manera, Dios es el pastor de su pueblo en el contexto histórico en donde existen esas realidades.
Dicho lo anterior podemos afirmar que la iglesia debe atender todas las necesidades del ser humano: materiales, físicas, psicológicas y espirituales, tanto de hombres, mujeres y niños. Como dijera Jesús en una ocasión, ¨no sólo de pan vivirá el hombre sino de toda palabra de Dios¨ (Lc. 4:4), pan y palabra indican el tipo de respuesta que la iglesia debe dar al hombre y la mujer en su realidad existencial.
II. PROPUESTA DE PLANIFICACION.
1) Objetivo general.
Lograr la participación de los sectores de la iglesia en la planificación del trabajo pastoral, a fin de encontrar las líneas de acción para un plan global, a realizarse en el nuevo capítulo de la vida de la catedral.
2) Objetivos específicos.
a. Formular una perspectiva congregacional objetiva, sobre el perfil de la iglesia y su realidad.
b. Formular una visión de nuestra tarea pastoral tomando en cuenta las tendencias de nuestra práctica.
c. Formular objetivos y metas que respondan a nuestra situación actual.
d. Programar el cumplimiento de los objetivos, metas y actividades del plan parroquial.
e. Organizarnos para llevar a la práctica el plan pastoral.
3) Instrumento de la planificación.
El proceso de planificación que realizaremos constará de cuatro talleres uno para elaborar el diagnóstico, otro para el pronóstico, otro para las decisiones u objetivos y otro para elaborar la programación. Estos talleres nos darán los elementos necesarios para la formulación del plan.
a. Taller de Diagnóstico.
En este taller recogeremos los elementos que reflejan la realidad de la parroquia tanto en sus diferentes sectores como en los diferentes ministerios en cuanto a: Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas, es decir el tradicional FODA. O si quiere un concepto parecido, se usa el FLOA: Fortalezas, Limitaciones, Oportunidades, Adversidades o Amenazas. La idea recoger los elementos que integran nuestra realidad. Será como tomarle una fotografía, a la iglesia, a todo color.
b. Taller de Pronóstico.
Analizaremos las tendencias de cómo se ha venido trabajando y, a la luz de la fe de la iglesia y sus documentos históricos, formularemos el modelo de iglesia que queremos ser, tomando conciencia de las fuerzas que obstaculizarán nuestra labor.
c. Taller de Decisión.
En este taller formularemos los objetivos, metas y actividades necesarias, correspondiendo a los problemas y necesidades encontrados en el taller de Diagnóstico.
d. Taller de Programación.
En este taller estableceremos el calendario en que los objetivos y metas deberán ser logrados, y los pasos necesarios para el logro de los mismos.
Cada X tiempo se puede repetir el proceso para ver que realidades han cambiado y como se puede lograr avances.
4) Metodología.
Pretendemos que el proceso de planificación sea formativo, participativo y consensuado, a fin de que la mayoría de participantes nos comprometamos a llevar el plan a su concreción.
La presente propuesta de planificación será presentada a la junta parroquial y a los agentes pastorales para su consideración, hacer las observaciones necesarias, aprobarlo y dar ideas para promocionarlo.
Luego de aprobación de la propuesta de planificación comenzaremos a implementarla de la siguiente manera:
a. Nos reuniremos con los Agentes Pastorales para diseñar la estrategia de promoción e implementación del plan tomando en cuenta a todos los grupos y ministerios de la iglesia: Damas de la parroquia, lectores laicos, Ministerio del altar Acólitos, ujieres, coro, escuela dominical, comisiones.
b. Junto con los Agentes Pastorales decidiremos si trabajaremos con todos los grupos a la vez o si lo haremos con grupos más pequeños.
c. Junto con los Agentes Pastorales analizaremos la conveniencia de horarios para el desarrollo de los talleres.
5) Seguimiento.
Proponemos que los Agentes Pastorales, los grupos o ministerios de la Iglesia, trabajen en el procesamiento y sistematización de la información obtenida en los talleres, formulen estrategias para captar fondos para la concreción del plan y le dé seguimiento al mismo, y que la Junta Parroquial verifique y anime el proceso del trabajo parroquial según el plan. Además es necesario nombrar un Comité Timón que dé seguimiento al plan.
Es importante mencionar que la iglesia como tal, no busca, principalmente, la eficiencia en los resultados sino la eficacia de la fe que promueve.
domingo, 16 de marzo de 2008
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